{"id":285,"date":"2020-04-25T18:23:20","date_gmt":"2020-04-25T21:23:20","guid":{"rendered":"http:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/?page_id=285"},"modified":"2020-05-22T12:09:43","modified_gmt":"2020-05-22T15:09:43","slug":"y-un-dia-nos-convertimos-en-motoviajeros","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/index.php\/y-un-dia-nos-convertimos-en-motoviajeros\/","title":{"rendered":"Y un d\u00eda nos convertimos en motoviajeros."},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La historia como audio libro aqu\u00ed. <\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Relato01.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Relato02.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Relato03.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Relato04.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Relato05.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Relato06.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Relato07.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Relato08.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/maranghello.com.ar\/viajes\/\">Ir a la p\u00e1gina de Viajeros.<\/a><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Viajeros.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Con mi mujer hemos recorrido gran parte de nuestro extenso pa\u00eds, teniendo especial preferencia por el noroeste (NOA) y la Cordillera de los Andes. En uno de nuestros viajes, enero de 2010, recorriendo la RN51 en la Provincia de Salta rumbo oeste y en los comienzos de la Puna, paramos en un peque\u00f1o puesto denominado Alfarcito. Una peque\u00f1a capilla y una obra en construcci\u00f3n como ampliaci\u00f3n de un peque\u00f1o colegio. All\u00ed y por casualidad, conocimos a un hombre extraordinario, el Padre Sigfrido Moroder, el Padre Chifri, como lo llaman los lugare\u00f1os. Un hombre algo m\u00e1s joven que yo, quien se desplazaba en esos momentos con bastones canadienses por haber sufrido una lesi\u00f3n en la columna vertebral tras un accidente sufrido con su parapente, quien se prest\u00f3 a conversar con nosotros y a contarnos sobre la obra que estaba realizando en ese remoto lugar. Se trataba del primer colegio secundario albergue destinado a los adolescentes que viven en puestos y parajes remotos, con el objeto que no deban viajar a las grandes ciudades para tener acceso a la educaci\u00f3n secundaria. Tal vez sea dif\u00edcil entender la importancia de esta obra; para darle contexto, en los cerros del NOA existen puestos y parajes donde sus habitantes cr\u00edan ovejas, cabras, llamas y vicu\u00f1as. Los ni\u00f1os ya de chicos, se convierten en pastores, colaborando con sus familias en arrear el ganado; al llegar la \u00e9poca escolar, deben trasladarse a las grandes ciudades, lo que significa perder contacto con sus familias, pero sobre todo, perder su h\u00e1bitat para vivir una experiencia generalmente traum\u00e1tica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Chifri, oriundo de Buenos Aires,\nformado en las filas del otrora Cardenal Jorge Bergoglio, actual Papa\nFrancisco, hizo sus primeras armas con \u00e9ste en las villas (asentamientos\nprecarios) cercanas a la ciudad de Buenos Aires, donde se dedic\u00f3 a estudiar la\nproblem\u00e1tica de los ni\u00f1os que llegaban juntos a sus padres provenientes del\ninterior del pa\u00eds en busca de un mejor futuro. El desarraigo y el fuerte\ncontraste con las grandes ciudades, contaba Chifri, hac\u00eda que los ni\u00f1os\nterminen en \u00a8malas juntas\u00a8, pierdan el rumbo y caigan en drogas o delincuencia,\no ambas cosas. En oportunidad de ser trasladado, eligi\u00f3 la Provincia de Salta y\nas\u00ed termin\u00f3 en Alfarcito. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00a8Quiero que los ni\u00f1os reciban la mejor educaci\u00f3n\u00a8, nos comentaba y continu\u00f3, \u00a8quiero que sea la mejor educaci\u00f3n de Argentina\u00a8. Para llegar a la escuela, los ni\u00f1os deben viajar a lomo de burro 10, 12 horas y hasta un d\u00eda para atravesar quebradas, r\u00edos, cerros. En la escuela, pasan la semana entera, donde reciben alimentos y todos los cuidados que muchas veces, superan ampliamente lo que conocen en sus precarias casas. La construcci\u00f3n de la escuela, que se inaugur\u00f3 con la primera camada en febrero de 2010, fue realizada con materiales del lugar, entre los que se encuentran el adobe, paja, ca\u00f1a y madera de card\u00f3n. Los vidrios fueron donados por una empresa multinacional de telecomunicaciones ya que por un error de c\u00e1lculo, les resultaron inadecuados para un edificio que estaban construyendo; el acceso al agua lo pudieron materializar gracias a una donaci\u00f3n de la empresa Coca Cola.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div class=\"zak-oembed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Cada garrafa tem uma hist\u00f3ria Coca Cola  Chifri   YouTube x264\" width=\"812\" height=\"457\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/F5G_Ux64XGs?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los profesionales que trabajaron en la obra, son arquitectos e ingenieros amigos de la infancia de Chifri, todos ad-honorem. Las paredes de la escuela son dobles con un pulm\u00f3n interno para conservar la temperatura; los techos de las habitaciones y aulas son m\u00e1s bajos que lo normal; se adapt\u00f3 un sistema de muros negros detr\u00e1s de las ventanas de vidrio para absorber la radiaci\u00f3n solar que se encuentra presente todos los d\u00edas del a\u00f1o y as\u00ed poder soportar las bajas temperaturas que azotan al lugar durante las noches, las que est\u00e1n por debajo de los -10\u00b0 a -15\u00b0 cent\u00edgrados; hablamos de un lugar que se encuentra a 2.800 metros sobre el nivel del mar, Quebrada del Toro, una de las m\u00e1s bellas de Argentina. Con \u00e9sta construcci\u00f3n y la presencia de los alumnos, se logran temperaturas cercanas a los 18\u00b0 dentro de las aulas sin calefacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Educaci\u00f3n.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Chifri nos contaba que en los\nrecreos, los ni\u00f1os aprenden y juegan ajedrez; aprenden ingl\u00e9s y franc\u00e9s y\natienden a los turistas extranjeros que paran a comprar artesan\u00edas que\nconfeccionan los lugare\u00f1os y exhiben en un \u00a8show room\u00a8 que construy\u00f3 Chifri\npara ellos. En un momento de la conversaci\u00f3n y mientras nos contaba lo que\nhac\u00edan los chicos, dijo: \u00a8y si quieren lo religioso, tambi\u00e9n lo tienen\u00a8. Toda\nuna definici\u00f3n; su preocupaci\u00f3n era la educaci\u00f3n; la religi\u00f3n un accesorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Nos fuimos de Alfarcito con un tsunami en nuestras mentes. Antes de partir le preguntamos c\u00f3mo pod\u00edamos ayudar a la obra; Chifri le dijo a mi mujer que le servir\u00edan v\u00eddeos para que los chicos puedan conocer el pa\u00eds. Apenas regresamos a casa, mi mujer arm\u00f3 varias clases y se las enviamos por correo. Seis meses m\u00e1s tarde volvimos a visitarlo; el colegio estaba a pleno funcionando y m\u00e1s obras en ejecuci\u00f3n; un play\u00f3n deportivo; la huerta; el galp\u00f3n para almacenar la papa andina y tantos otros proyectos en marcha. Trabamos una gran amistad con Chifri. A esa altura conoc\u00edamos su vida y c\u00f3mo se hab\u00eda accidentado. Para llegar a los diferentes parajes, inicialmente se mov\u00eda a lomo de burro; luego comenz\u00f3 a volar en Parapente porque pod\u00eda llegar m\u00e1s r\u00e1pido a esos lugares escondidos entre los cerros. En una oportunidad, un cambio repentino del viento, algo com\u00fan en zonas de monta\u00f1as y alturas como esas, Chifri cay\u00f3 desde 40 metros de altura; salv\u00f3 su vida de milagro pero sufri\u00f3 un da\u00f1o irreversible en su columna vertebral, perdiendo la movilidad de sus miembros inferiores. Los m\u00e9dicos lo condenaron a una silla de ruedas; pero su pasado de deportista y su inquebrantable voluntad, hicieron que pudiera desplazarse con bastones canadienses a fuerza de ejercicios que jam\u00e1s dej\u00f3 de hacer regularmente todos los d\u00edas. Sus amigos de Buenos Aires, le donaron un cuatriciclo y con \u00e9l segu\u00eda recorriendo los parajes perdidos por los cerros. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.jujuyalmomento.com\/adjuntos\/260\/imagenes\/000\/029\/0000029102.jpg\" alt=\"Salta est\u00e1 de luto por la muerte del Padre Chifri | Nacionales\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Recomiendo la lectura del libro DESPU\u00c9S DEL ABISMO; lo escribi\u00f3 para contar su experiencia sobre el accidente y recuperaci\u00f3n. La \u00faltima oportunidad que estuvimos con \u00e9l, pasamos unas tres horas conversando. Nos cont\u00f3 la historia de un paraje llamado El Rosal, ubicado a unos 15 kil\u00f3metros en l\u00ednea recta desde Alfarcito, pero significan unos 80 kil\u00f3metros en veh\u00edculo todo terreno por dur\u00edsimos caminos de ripio y piedra; unas 2 o 3 horas para un experto. Los lugare\u00f1os de El Rosal le ped\u00edan insistentemente la construcci\u00f3n de una peque\u00f1a capilla para poder reunirse all\u00ed. Fiel a su estilo, Chifri les propuso que si quer\u00edan una capilla, deber\u00edan construirla ellos con materiales del lugar, con su ayuda, claro. Uno de sus asistentes, dise\u00f1\u00f3 una capilla muy sencilla pero con una particularidad: detr\u00e1s del altar, una gran cruz de vidrio desde la cual se puede ver el pico del Nevado del Acay; uno de los colosos de la zona, que alcanza los 5.750 metros de altura. Realizada ladrillos de adobe y paja, con techos en madera de card\u00f3n cubiertos con adobe; los asientos cubiertos con cuero de ovejas y detalles \u00fanicos, la convirti\u00f3 seg\u00fan \u00e9l, en la capilla m\u00e1s hermosa que hubiera visto en toda su vida; tal fue el impacto, que fue inaugurada por el obispo de la ciudad de Salta. Estar con nuestro ya amigo Chifri, se hab\u00eda convertido en lo m\u00e1s esperado de nuestros viajes.  <\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lo inesperado.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Desde Buenos Aires nos comunic\u00e1bamos frecuentemente con Chifri v\u00eda email; en una oportunidad, a mediados de 2011, nos cont\u00f3 que hab\u00eda sufrido un nuevo accidente; caminado con los bastones, tropez\u00f3 con una roca y al caer, se fractur\u00f3 una pierna en muchas partes debido a lo d\u00e9bil de su m\u00e9dula \u00f3sea. Se encontraba en ese momento internado en un hospital de la ciudad de Rosario de Lerma, cabecera del departamento. En noviembre de ese a\u00f1o, sufri\u00f3 un infarto y falleci\u00f3. Ten\u00eda s\u00f3lo 46 a\u00f1os. Sabemos que estaba sufriendo much\u00edsimo por no poder volver a Alfarcito&nbsp; tras su accidente, pero una de las cosas que m\u00e1s lo ten\u00edan angustiado era que una de sus primeras alumnas egresadas de la secundaria, no recib\u00eda el apoyo de su familia para ir a la universidad. Su muerte moviliz\u00f3 a toda la provincia; sus restos descansan bajo el suelo de la capilla de Alfarcito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube aligncenter wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div class=\"zak-oembed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Trasladaron los restos del Padre Chifri\" width=\"812\" height=\"457\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/euVvodvS_WY?start=158&#038;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El Plan.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Para recuperarnos de la triste noticia, lo primero que pensamos hacer con mi mujer fue ir a conocer El Rosal y la capilla que tanto amaba Chifri. Fue as\u00ed que en nuestras vacaciones de enero 2012, fuimos nuevamente a Salta con nuestro veh\u00edculo, un Alfa Romeo 156, no apto para los caminos de monta\u00f1a que deb\u00edamos recorrer. El \u00faltimo d\u00eda decidimos alquilar en Salta una Ford EcoEsport para tratar de llegar a El Rosal. El verano es el peor momento para hacer esos caminos, ya que en la Cordillera de los Andes es la \u00e9poca de lluvias. Salimos de la RN51 para tomar el camino que conduce a El Rosal; son unos cuarenta kil\u00f3metros dur\u00edsimos. Luego de hacer los primeros diez kil\u00f3metros, el camino estaba cortado por las lluvias recientes. En ese punto se encontraban lugare\u00f1os realizando trueques; as\u00ed como lo relato. Con mucha precauci\u00f3n, logr\u00e9 pasar por una hondonada pensando que s\u00f3lo se trataba de ese obst\u00e1culo; continuamos unos tres kil\u00f3metros m\u00e1s; cruzamos las v\u00edas del Tren a las Nubes y luego un caudaloso y ancho r\u00edo. A pocos metros, el camino estaba cortado por un derrumbe; volvimos atr\u00e1s e intent\u00e9 desplazarme por el costado del r\u00edo pero pronto llegamos a un punto por el que resultaba imposible pasar. Baj\u00e9 de la camioneta para revisar el lugar, pero con gran resignaci\u00f3n me dispuse a regresar a la camioneta. En ese momento, vi salir entre la vegetaci\u00f3n y las rocas a un lugare\u00f1o que ven\u00eda empujando su moto; una moto china tipo enduro de baja cilindrada; calculo que era de no m\u00e1s de 125 cc. Sorprendido, le pregunt\u00e9 de d\u00f3nde ven\u00eda; dijo que ven\u00eda de San Bernardo de las Zorras, un paraje cercano a El Rosal y que luego de pasar este corte, el resto del camino se encontraba en buenas condiciones. Volv\u00ed a la camioneta y le dije a mi mujer; la pr\u00f3xima vez alquilamos una moto. Nuestras vacaciones finalizaban al d\u00eda siguiente por lo que dejamos la aventura para m\u00e1s adelante. <\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La moto, el medio para cumplir la misi\u00f3n.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Volvimos a Buenos Aires y comenzamos a planear el viaje para Semana Santa. Pensando en que deber\u00edamos viajar los dos en el mismo veh\u00edculo y por razones de seguridad, en primera instancia orient\u00e9 mi b\u00fasqueda para dar con alg\u00fan servicio que alquilen cuatriciclos en Salta. A poco de buscar informaci\u00f3n, analizando los largos trayectos, la velocidad de desplazamiento y la autonom\u00eda, ca\u00ed en la cuenta que la soluci\u00f3n era volver a lo que hab\u00eda visto que funcionar\u00eda: una moto. Reorientada la b\u00fasqueda, di con un servicio de alquiler de motos en la ciudad de Salta, <a href=\"http:\/\/www.motoalquilersalta.com.ar\/\">Moto Alquiler Salta<\/a>. La \u00faltima vez que hab\u00eda estado sobre una moto hab\u00eda sido en el campo de mi primo, all\u00e1 por fines de los \u00b470. Nunca fue una opci\u00f3n para m\u00ed subir a una moto; siempre pensaba que se viajaba mejor en auto y de hecho, se viaja \u00a8mejor\u00a8. Adem\u00e1s, no contaba con licencia. Al comunicarme con Carlos, fui al grano y le cont\u00e9 con total honestidad lo que necesit\u00e1bamos hacer; mi falta de experiencia y licencia. Respecto a la licencia, me coment\u00f3 que no habr\u00eda mayores inconvenientes para el recorrido que quer\u00edamos hacer. En relaci\u00f3n a mi inexperiencia, confi\u00f3 en que podr\u00eda hacer el viaje; sinceramente no tengo manera de saber por qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Finalmente elegimos el fin de semana extra largo, feriado puente del 1 de mayo de 2012. No ten\u00edamos ropa adecuada, ni la m\u00e1s m\u00ednima idea de lo que est\u00e1bamos por hacer, pero hacia all\u00e1 fuimos. Ese primer d\u00eda, bajamos del avi\u00f3n cerca de las ocho de la ma\u00f1ana; fuimos hacia el hotel. Dejamos la valija, y nos dirigimos a buscar la moto. Carlos, el due\u00f1o del servicio, me sugiri\u00f3 que diera una vuelta a la manzana antes que subamos los dos. Sinceramente me sent\u00ed bastante raro y algo temeroso en los primero metros. Al completar la vuelta, sub\u00ed a mi mujer y partimos. Una hora despu\u00e9s, &nbsp;est\u00e1bamos transitando la RN51 en una Yamaha XTZ250 rodeados de cerros, en un d\u00eda fr\u00edo pero totalmente soleado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7031-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-290\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7031-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7031-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7031-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7031-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7031-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"> De a poco iba conociendo los movimientos que hac\u00edan m\u00e1s f\u00e1cil encarar las interminables curvas que tiene la ruta; el viento era intenso. Recuerdo que una r\u00e1faga que superaba f\u00e1cilmente los 60 km\/h, me tom\u00f3 de costado en plena curva y casi me saca del asfalto. Llegamos al desv\u00edo y tomamos el camino de ripio. A solo cien metros del la ruta, debimos cruzar el primer vado; pude tomarlo por el costado y no nos mojamos tanto. El ripio no me trajo mayores dificultades, aunque recuerdo en un cruce de v\u00edas del Tren a las Nubes, tuvimos un peque\u00f1o derrape ya que las v\u00edas cruzaban en forma oblicua el camino. Al llegar al cruce m\u00e1s complicado del r\u00edo, \u00e9ste ven\u00eda con mucho caudal, creando un escal\u00f3n de unos 40 cent\u00edmetros que hac\u00edan muy dif\u00edcil la entrada y la salida del mismo, sumando a la vez que el lecho del r\u00edo era de canto rodado de gran tama\u00f1o, por lo que consider\u00e9 que no podr\u00eda cruzar con mi mujer como acompa\u00f1ante. Mientras buscaba opciones r\u00edo arriba o ri\u00f3 abajo,  mi mujer sugiri\u00f3 que crucemos por las v\u00edas del puente del ferrocarril. Volvimos hacia atr\u00e1s y all\u00ed encontramos huellas de autos que claramente estaban pasando por all\u00ed para cruzar el r\u00edo. Con mucha precauci\u00f3n, encaramos el cruce; la altura del puente era para asustar a cualquier peat\u00f3n y ah\u00ed est\u00e1bamos, cruz\u00e1ndolo en una moto en la que llev\u00e1bamos un bid\u00f3n con gasolina extra, una botella de agua y la mochila con la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica de mi mujer . Vencido el obst\u00e1culo, retomamos el camino; el sol y el cielo azul iluminaban los cerros multicolores de la quebrada; hac\u00eda 5 horas que hab\u00edamos bajado de un avi\u00f3n proveniente de Buenos Aires. Mientras el camino se iba poniendo m\u00e1s rocoso, no sal\u00eda del \u00e9xtasis de estar en semejante aventura. La temperatura era agradable gracias al sol, pero el aire se notaba muy fr\u00edo, teniendo en cuenta que ya est\u00e1bamos a 3.000 metros sobre el nivel del mar. En un momento, veo salir un camino a la derecha y una peque\u00f1a flecha que se\u00f1alaba El Rosal. Tomamos ese camino; era m\u00e1s rocoso, por lo que mis brazos sent\u00edan el esfuerzo de llevar la moto. Nada importaba; ya pod\u00eda ver el pico nevado del otro coloso, el Nevado de Cha\u00f1i, 5.896 metros de altura. Transit\u00e1bamos por una quebrada y pronto se comenz\u00f3 a notar un valle a la izquierda, demarcado por un muro de pirca y a lo lejos not\u00e9 una construcci\u00f3n; mientras nos acerc\u00e1bamos, entend\u00ed que se trataba de la Capilla de El Rosal, nuestro destino.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7232-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-291\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7232-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7232-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7232-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7232-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7232-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Fue un momento de profunda emoci\u00f3n o mejor dicho, de una catarata de emociones; el esfuerzo, la aventura, la belleza del paisaje y la emoci\u00f3n de la llegada se mezclaron con la ausencia de nuestro amigo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Algo ocurri\u00f3 que cort\u00f3 con ese\nnudo que ten\u00eda en la garganta. All\u00ed, en el medio de la nada, hab\u00edan dos j\u00f3venes\nciclistas que hab\u00edan llegado con su mountain bike\u00b4s; ins\u00f3lito!. M\u00e1s ins\u00f3lito\na\u00fan, estaban apoyadas sus bicicletas en la puerta principal de la capilla y\nellos, sentados all\u00ed sin ning\u00fan \u00e1nimo de dejar el lugar y solo se limitaron a\ndevolver sin mucho entusiasmo el saludo que ofrec\u00ed; se notaba la falta de\ninter\u00e9s por establecer cualquier relaci\u00f3n m\u00e1s que compartir involuntariamente\nel ox\u00edgeno del aire. Tal vez ellos pensaron lo mismo; \u00bfjusto llegan dos\npersonas en moto?; sinceramente tampoco pareci\u00f3 que les interesara nuestra\npresencia; estaban en su mundo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Aprovechamos el momento para comer algo que hab\u00edamos comprado en una estaci\u00f3n de servicio y reponernos un poco del viaje; unos 160 kil\u00f3metros, de los cuales 50 fueron fuera de ruta. El asiento de la XTZ no es apto para acompa\u00f1ante; no s\u00e9 como aguant\u00f3 mi mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Luego de casi una hora de estar all\u00ed tomando fotos y admirando el paisaje, decid\u00ed que era hora de poner las cosas en su lugar y amablemente pedirles a los ciclistas que nos permitieran tomar una foto de la capilla sin sus bike\u00b4s y sobre todo sin su poca amistosa presencia. No reaccionaron muy bien; se tomaron su tiempo para prepararse y continuar su camino. No saludaron; solo se retiraron. Ahora que lo escribo, debo decir que fue una experiencia desagradable y poco entendible.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7041-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-292\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7041-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7041-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7041-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7041-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7041-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Finalmente nos acercamos a la\ncapilla y luego de quitar un alambre que manten\u00eda la puerta cerrada, pudimos\ningresar. El silencio y la vista hacia el Acay por medio de la cruz de vidrio,\ntrajo nuevamente la fuerte emoci\u00f3n y me invadi\u00f3 una gran tristeza por la\nausencia de nuestro amigo. Llor\u00e9. Luego elev\u00e9 algunas oraciones y agradec\u00ed por\nhaber llegado all\u00ed. No soy un ferviente cat\u00f3lico, pero en ese momento sent\u00ed que\ndeb\u00eda conectar de alguna manera con Dios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7084-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-293\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7084-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7084-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7084-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7084-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7084-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7213-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-294\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7213-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7213-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7213-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7213-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7213-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Capilla El Rosal y vista al Nevado del Acay.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Lleg\u00f3 el momento del regreso. Eran ya las 16:40 horas. El sol se pon\u00eda detr\u00e1s de los cerros aunque hab\u00eda buena luz; sab\u00eda que nos quedaba un duro regreso pero no pensaba demasiado en eso. Montamos la moto y emprendimos el camino. Al llegar al desv\u00edo y notando que tendr\u00edamos luz solar por m\u00e1s tiempo, intentamos llegar al otro paraje, San Bernardo de las Zorras. Llegamos hasta la entrada al paraje pero para ingresar deb\u00edamos cruzar el caudaloso r\u00edo Toro; aunque mucho m\u00e1s estrecho all\u00ed, el caudal, las rocas del lecho y los cortes profundos, hicieron que decida que no val\u00eda la pena el riesgo y mucho menos, terminar mojados con agua helada o peor a\u00fan, lastimados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Encaramos el regreso hacia Salta;\nvolvimos a cruzar por el puente del Tren a las Nubes, aunque esta vez fue m\u00e1s\ncomplicado ya que por la tarde el viento sopla muy fuerte por la quebrada que\nhace las veces de un gran tubo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Al llagar al asfalto de la pintoresca RN51, el viento estaba a nuestro favor. Observ\u00e9 el marcador de combustible que ya entraba en reserva. Hice el repostaje y continuamos viaje hacia la Ciudad de Salta. En pocos minutos comenz\u00f3 a oscurecer y el cielo empez\u00f3 a cerrarse con nubarrones negros. A unos 30 kil\u00f3metros de la ciudad y en la oscuridad del fin de la tarde, comenz\u00f3 a llover. Nuestra vestimenta constaba de un pantal\u00f3n de jean con un calz\u00f3n t\u00e9rmico debajo y una campera de ski. El fr\u00edo era insoportable; el dolor en mis brazos y los dedos de las manos congelados, hicieron que pensara que ya no estaba en condiciones de hacer ninguna maniobra que no fuera llevar la moto en l\u00ednea recta. Me encontraba totalmente r\u00edgido; presionar la maneta del embrague para pasar los cambios frenar, era realmente una tortura. As\u00ed llegamos al hotel. La aventura hab\u00eda concluido. La misi\u00f3n estaba cumplida. La moto tambi\u00e9n hab\u00eda cumplido su misi\u00f3n; llevarnos y traernos de regreso; pero en ese momento era solo eso, un aparato para cumplir un objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Luego de darnos una ducha con agua bien caliente; ya repuestos, fuimos a cenar a una pe\u00f1a cercana. All\u00ed conversamos sobre lo vivido, pero no hicimos ning\u00fan plan para los dos d\u00edas que quedaban; est\u00e1bamos plenos y felices. <\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Ya que estamos, sigamos<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A la ma\u00f1ana siguiente deb\u00edamos devolver la moto. El d\u00eda se present\u00f3 con un incre\u00edble cielo azul sin una sola nube, frio y seco. Los dolores en mi cuerpo ya no eran tan intensos. Le pregunt\u00e9 a mi mujer c\u00f3mo se sent\u00eda y dijo que estar bien. Llam\u00e9 a Carlos y le pregunt\u00e9 si me pod\u00eda quedar con la moto hasta el d\u00eda siguiente; no tuvo problemas; llam\u00e9 a La Casa de Campo Finca La Paya, cercana a la ciudad de Cachi, distante a unos 170 kil\u00f3metros de Salta para averiguar si ten\u00edan lugar; ya hab\u00edamos estado en dos oportunidades all\u00ed, un verdadero para\u00edso en medio de los cerros. Confirmado el lugar, montamos nuevamente la moto y partimos. La idea era visitar los alrededores de Cachi donde se encuentran los campos de secado de pimientos, un espect\u00e1culo para la vista que solo puede observarse a fines de abril y principio de mayo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Para llegar a Cachi desde Salta,\nse debe atravesar la pintoresca Cuesta del Obispo, tomando la RP33 en la\nlocalidad de El Carril. Los primeros cuarenta kil\u00f3metros de la RP33 son de\nasfalto; los cerros all\u00ed son de una exuberante vegetaci\u00f3n, la que se va perdiendo\na medida de avanzar hacia el oeste, transici\u00f3n entre el ambiente de yungas a la\naridez. Al pie de la Cuesta del Obispo, comienza el camino de ripio; el camino\ntiene curvas de 180\u00b0 t\u00edpicas de las cuestas. La altura m\u00e1xima alcanzada es de\nunos 3.400 metros sobre el nivel del mar en el lugar llamado Piedra del Molino\ny Capilla San Francisco. A medida que \u00edbamos subiendo, el tiempo se puso muy\nh\u00famedo y la espesa nubosidad tap\u00f3 completamente el cielo. La visibilidad fue\ndisminuyendo a medida que ascend\u00edamos, llegando a ver solo unos 10 metros\ndelante de nosotros. Era nuestra primera experiencia en hacer ese camino en\nmoto, pero ya lo hab\u00edamos transitado varias veces en auto en otras\noportunidades por lo que sab\u00eda qu\u00e9 nos esperaba por delante. Sentimos mucho fr\u00edo\ny la humedad calaba los huesos. Al llegar a la cumbre, la nubosidad qued\u00f3\ndebajo nuestro; el cielo de un azul \u00fanico junto con el radiante sol resultaron\nel premio al dif\u00edcil trayecto que dej\u00e1bamos detr\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Luego de pasar la Piedra del Molino y ya en asfalto, el camino se transforma en interminables rectas. Por primera vez desde el d\u00eda anterior \u00edbamos a transitar una recta larga, por lo que provech\u00e9 para acelerar la moto y llevarla a 100 kil\u00f3metros por hora y algo m\u00e1s. La temperatura del aire a esa altura era realmente helada. A pocos minutos,  mi mujer comenz\u00f3 a golpear insistentemente mi hombro. Detuve la marcha al costado de la ruta.  mi mujer  se encontraba tiritando. Baj\u00f3 de la moto y comenz\u00f3 a caminar por la banquina a paso redoblado y con el casco colocado. Calculo que camin\u00f3 unos 100 metros y luego regres\u00f3. Ten\u00eda el visor del casco empa\u00f1ado y casi congelado. Detr\u00e1s se ve\u00eda la nube que acab\u00e1bamos de pasar. El paisaje, aunque ya conocido, se ve\u00eda muy diferente; es que viajando en autom\u00f3viles no se ve del mismo modo que desde una moto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Reanudamos la marcha, pero ahora a menor velocidad. A poco m\u00e1s de diez kil\u00f3metros comienza el descenso hacia los Valles Calchaqu\u00edes; el camino se torna sinuoso; el camino va entre los cerros y en bajada; el calor del sol y el aire un poco m\u00e1s c\u00e1lido, transforman la experiencia en algo indescriptiblemente bello. De pronto una recta y una curva de casi 90 grados, de amplio radio, nos coloc\u00f3 en la m\u00edtica Recta del Tin Tin dentro del Parque Nacional Los Cardones; son unos doce kil\u00f3metros con un parador de descanso en medio. All\u00ed paramos a tomar algunas fotos y disfrutar del sol y la agradable temperatura ya pasado el medio d\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7292-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-295\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7292-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7292-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7292-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7292-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7292-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Continuamos viaje; al finalizar la recta del Tin Tin, comienza un nuevo descenso tambi\u00e9n sinuoso y a pocos kil\u00f3metros ya se observa el Valle Calchaqu\u00ed y de fondo el impresionante Nevado de Cachi, parte de la Cordillera de los Andes, conformado por nueve cumbres, siendo la m\u00e1s alta la Cumbre del Libertador General San Mart\u00edn con 6.380 metros del altura, la m\u00e1s alta de la regi\u00f3n norte de los Andes. Y nosotros en moto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7319-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-296\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7319-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7319-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7319-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7319-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7319-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ya entrando al valle nos encontramos en el cruce con la m\u00edtica Ruta Nacional Cuarenta, (RN40) con la RP33 en el pueblo de Payogasta. La RN40 es la m\u00e1s larga de la Rep\u00fablica Argentina con sus 5.194 kil\u00f3metros, uniendo Cabo V\u00edrgenes en la Provincia de Santa Cruz bien al sur del pa\u00eds, con la ciudad de La Quiaca en el l\u00edmite norte con la Rep\u00fablica de Bolivia, siempre al pi\u00e9 de la Cordillera de los Andes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Entrar a Payogasta por la RN40 es\nponer en juego muchas emociones. En los primeros cien metros, la ruta se\ntransforma en una peque\u00f1a calle angosta surcada por casas bajas blancas; al\nfrente la vista del Nevado y a sus pies, el Valle Calchaqu\u00ed. Solo cien metros y\nuna curva a noventa grados para apuntar hacia el sur. Una capilla, la plaza, la\nmunicipalidad, un comedor, un caser\u00edo, un almac\u00e9n, un peque\u00f1o restaurante para\nviajeros, el caser\u00edo y no mucho m\u00e1s. All\u00ed almorzamos unas t\u00edpicas empanadas\nsalte\u00f1as con una gaseosa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Continuamos camino hacia Cachi.\nEl camino es sinuoso; al oeste se observa el valle y el r\u00edo Calchaqu\u00ed que\napenas se deja ver. Ya conoc\u00edamos este lugar pero todo se ve diferente desde\nuna moto. La temperatura ya se torna calurosa aunque estamos entrando al \u00faltimo\nmes del oto\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cachi<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La llegada a Cachi es un espect\u00e1culo aparte. Aqu\u00ed tambi\u00e9n la RN40 hace una curva a noventa grados para apuntar directo al oeste con el Nevado de Cachi al fondo. Previo al ingreso al pueblo, el puente sobre el R\u00edo Calchaqu\u00ed. Es un pueblo colonial que parece detenido en el tiempo. Los muros de las casas y comercios son blancos, todos blancos. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7492-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-301\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7492-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7492-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7492-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7492-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7492-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Cachi<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Solo rompe el silencio el motor de la moto; todo aqu\u00ed parece moverse despacio y en forma silenciosa. A 200 metros del puente est\u00e1 la plaza, la capilla, curiosamente pintada color amarillo suave y el museo con sus interminables arcos ovales y su galer\u00eda, todo en blanco. Pero no nos detenemos; hacemos unas cuadras y viramos a la derecha para cruzar el R\u00edo Cachi y tomar el camino que nos conducir\u00e1 a la zona agr\u00edcola donde se producen los pimientos. Es un recorrido de unos veinte kil\u00f3metros por caminos de ripio y piedra que serpentean por la base de los cerros bajos; \u00e9ste valle tiene forma alargada, se extiende de este a oeste y el camino circunda toda la extensi\u00f3n, formando una especie de \u00f3valo irregular que encierra en el medio un f\u00e9rtil valle atravesado por el r\u00edo Cachi. La altura del camino permite tener una visi\u00f3n panor\u00e1mica de todo el valle desde cualquier punto en se pueden apreciar grandes manchones rojos: los campos de secado de pimientos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7331-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-297\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7331-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7331-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7331-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7331-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7331-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7316-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-298\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7316-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7316-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7316-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7316-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7316-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Click.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hicimos muchas paradas; mientras mi mujer buscaba la foto perfecta, yo miraba la moto. \u00bfD\u00f3nde estoy? me preguntaba a cada momento. Hace menos de treinta horas estaba tomando un avi\u00f3n en Buenos Aires, a mil quinientos kil\u00f3metros de aqu\u00ed y ahora estoy montando una motocicleta que nunca vi en mi vida. La reviso, observo las partes del motor, la voy descubriendo; observo los neum\u00e1ticos, las llantas. Hasta aqu\u00ed, la moto solo era un aparato mec\u00e1nico que hab\u00edamos utilizado para cumplir una misi\u00f3n. Pero ahora, con m\u00e1s calma y en medio de un paisaje paradis\u00edaco, estaba empezando a descubrirla, sin darme cuenta, a quererla. Claro que es un objeto y se supone que uno no tiene sentimientos por los objetos. Pero algo estaba pasando. Estaba empezando a sentir algo muy diferente, algo que no hab\u00eda experimentado nunca. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Continuamos el paseo; ya cuando\napuntamos nuevamente hacia el pueblo, decidimos hacer un v\u00eddeo dejando una\nc\u00e1mara colplix apoyada en una roca, para grabarnos pasando montados en la moto.\n<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube aligncenter wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div class=\"zak-oembed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Salta hasta el Rosal y La Paya, Abril 2012\" width=\"812\" height=\"457\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/DyAJiSq_GTY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cargamos combustible en Cachi y\npartimos hacia La Paya; a diez kil\u00f3metros al sur de Cachi por la RN40, tramo\nsinuoso y de ripio, para luego tomar un camino de piedra de tres kil\u00f3metros\nhacia el oeste; all\u00ed, cruzando el R\u00edo, se encuentra el sitio Arqueol\u00f3gico La\nPaya que ya hemos recorrido en otros viajes; \u00e9sta vez solo lo veremos de lejos,\nes tarde y queremos llegar a la casa de campo. All\u00ed nos esperaba Virginia con\nla amabilidad y calidez de siempre; la mejor comida de los Valles y un vino\ncasero de la finca elaborado por su padre, un vino de gran cuerpo e intenso\ncomo pocos; una verdadera exquisitez. Cenamos y descansamos all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7450-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-306\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7450-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7450-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7450-768x511.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7450-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DSC_7450-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Casa de Campo Finca La Paya<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A la ma\u00f1ana siguiente, el d\u00eda se volvi\u00f3 a presentar con el cielo azul y a pleno sol. As\u00ed fue en todo el recorrido, incluyendo el descenso de la Cuesta del Obispo y a hasta llegar a la ciudad de Salta; previa parada en el pueblo La Merced para almorzar unas empanadas y una gaseosa. Durante el almuerzo le suger\u00ed a mi mujer que podr\u00edamos repetir esta experiencia en las pr\u00f3ximas vacaciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"698\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/VOLVIENDO-1024x698.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-299\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/VOLVIENDO-1024x698.jpg 1024w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/VOLVIENDO-300x205.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/VOLVIENDO-768x524.jpg 768w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/VOLVIENDO-1536x1047.jpg 1536w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/VOLVIENDO-2048x1396.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A las 16:00 horas, tomamos el vuelo de regreso a casa. A las 21 horas est\u00e1bamos en casa. Todav\u00eda no pod\u00edamos procesar todo lo vivido. No lo sab\u00edamos, pero hab\u00edamos sido infectados por un virus, el m\u00e1s sano del mundo. Nos hab\u00edamos convertido en motoviajeros.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"637\" src=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/regreso.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-300\" srcset=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/regreso.jpg 960w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/regreso-300x199.jpg 300w, https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/regreso-768x510.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/maranghello.com.ar\/piloto\/index.php\/los-motociclisticos-temporada-ii\/\">Continuar\u00e1<\/a>\u2026<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia como audio libro aqu\u00ed. Ir a la p\u00e1gina de Viajeros. Viajeros. Con mi mujer hemos recorrido gran parte de nuestro extenso pa\u00eds, teniendo especial preferencia por el noroeste (NOA) y la Cordillera de los Andes. 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